martes, 24 de junio de 2008

Adherimos a todas las actividades de LA OTRA FINAL

REUNION DE ARGENTINOS EN PARIS
En defensa de la legitimidad democrática y la redistribución de la riqueza para el desarrollo social.

Adherimos a todas las actividades de LA OTRA FINAL
El partido por la vida y los derechos humanos
1978 - 30 AÑOS - 2008
del INSTITUTO ESPACIO PARA LA MEMORIA

La Reunión de Argentinos en Paris adherimos a este importante evento que rescata la Memoria Colectiva de esos años siniestros y condena la infame manipulación que la Dictadura Militar hizo del Mundial de Fútbol de 1978, cuando a poca distancia del Estadio de River, donde se jugó la final, se torturaba y asesinaba en la Escuela de Mecánica de la Armada.

Recordamos la nefasta "narración" del locutor José María Muñoz durante la final, quien fustigaba a la "anti-patria", porque muchos periodistas extranjeros, solidarios del Pueblo Argentino, supieron decir la verdad, sensibilizados por las campañas de los Comités de exiliados contra el Mundial, y pusieron su esfuerzo en denunciar esta acción de recuperación política por parte de la Dictadura.

Aquí en Francia se destacó el trabajo del C.O.B.A., infatigable en su acción de informar, y entre cuyos animadores se destacó el recordado Envar El Kadre.

En esta oportunidad, queremos también subrayar el generoso apoyo recibido de tantas personalidades francesas, sin las cuales no hubiera sido posible dar el relive imprescindible a esta acción en Defensa de los Derechos Humanos.

París (Francia), 24 de junio de 2008

domingo, 22 de junio de 2008

COMUNICADO del 22 de Junio de 2008

Después de haber adherido al masivo acto del 18 de este mes en Plaza de Mayo, ciudad de Buenos Aires, Capital Federal de Argentina, en el que muchos millares de compatriotas se hicieron presentes para apoyar al gobierno constitucional de Cristina Fernández de Kirchner, un gobierno que afirmó que quiere mejorar la distribución de la riqueza para favorecer la justicia social. Reiteramos la importancia de apoyar explícitamente la legitimidad democrática indivisible emanada de las urnas en las últimas elecciones.

REUNION DE ARGENTINOS EN PARIS
París, 22 de junio de 2008.

En defensa de la legitimidad democrática y la redistribución de la riqueza para el desarrollo social.

Apoyamos la iniciativa del poder ejecutivo nacional de enviar el proyecto de ley sobre las retenciones al Congreso. Subrayamos que el futuro de los argentinos como pueblo pertenece a todos los argentinos y como tales tomamos partido por los compromisos de la Presidenta de la República enunciados en su discurso del día 18 próximo pasado, ante la multitud reunida en Plaza de Mayo, al reafirmar la opción por la redistribución del ingreso y la meta de festejar el Bicentenario con una Argentina próspera sin trabajadores argentinos pobres y apaleados, como cuando el Centenario.

Hacemos propicia la ocasión de reiterar nuestras coincidencias :

1. Hemos apoyado –y apoyamos- al gobierno constitucional frente al clima destituyente creado por la acción de cuatro federaciones agrarias, apoyadas por los grandes medios de difusión. Porque es fundamental respetar la legitimidad democrática indivisible emanada de las urnas en las últimas elecciones. Porque el Estado debe intervenir en los conflictos por la distribución del ingreso y reformar la estructura distributiva, y el gobierno cumplir con su programa de reducir la pobreza, garantizar la seguridad alimentaria y aportar mejoras de desarrollo humano, en un marco de justicia social.

2. Dichos sectores defienden intereses económicos e ideológicos por los que se desentienden de las necesidades básicas insatisfechas de gran parte de la población. Su egoísmo refleja un desinterés propio de los períodos de la dictadura militar y de los gobiernos del neoliberalismo económico para con la suerte de los más postergados y el futuro del pueblo argentino, y de la República, como quedó patente en la herencia que dejaron, de endeudamiento externo, desempleo masivo, pauperización de los trabajadores, entrega del patrimonio nacional y subordinación a políticas exteriores de potencias extranjeras.

3. Rechazamos la atmósfera de cuestionamiento con el “tema del agro”, como lo rechazan amplios sectores de la sociedad que no están dispuestos a aceptar aventuras y, al contrario, ratifican la voluntad de ampliar la actividad política como práctica social necesaria para no volver al marasmo de la debacle neoliberal y aprovechar esta portunidad –interna, latinoamericana e internacional- para que el Estado refleje las enseñanzas adquiridas por la sociedad y se enriquezca con los debates democráticos sobre el modelo de país. Se podrá, así, aprovechar la relación entre política, Estado, democracia y conflicto para afianzar una democracia con justicia y equidad, integrando la memoria histórica, articulada en la política de Estado de derechos humanos, y con toda la herencia social y política que la cara experiencia incluye, indispensable para posicionarse ante cada uno de los problemas que hoy están en juego.

4. Falta reaccionar frente a la avalancha de informaciones y opiniones interesadas, porque no siempre están claras para todos y generan desasosiego y desinterés por los asuntos comunes a todos los ciudadanos. La opinión pública es correlativa a un sistema político basado en el sufragio y es, en gran parte, función del poder de la prensa, estructurada por intereses económicos hegemónicos en el mercado y hasta ahora, también en el Estado. Lo que está cuestionado es el papel de los grandes medios de difusión en nuestra sociedad. No se puede aceptar que actúen como enemigos del país, desprestigiando al gobierno por intereses inconfesados, con el canto de sirena liberal de la no intervención del Estado en la economía y en la lucha de intereses sociales. Esta es una batalla cultural sin neutralidad posible y exige un espacio político con pluralidad, de comunicación consciente y de lúcidez de la argumentación democrática: la recuperación de la palabra crítica, para abordar los conflictos nacionales, los asuntos latinoamericanos, etc., participando en los interrogantes y en las respuestas del sujeto político popular emergente, tras la ruptura con el modelo neoliberal de país.

5. En toda la América Latina se plantean de nuevo las relaciones entre Estado, sociedad y mercado globalizado. Los gobiernos latinoamericanos tienen que asumir plenamente la tarea de esta época: resolver las urgencias de justicia, igualdad, democratización social y desarrollar nuevas formas de lucha adaptadas a las transformaciones de hoy, contra los restauracionistas de lógica neoliberal. Es decisivo para nuestro país, el Brasil de Lula, la Bolivia de Evo Morales, el Ecuador de Correa, la Venezuela de Chávez, el Chile de Bachelet, donde los grandes medios de difusión brillan en su habilidad para distorsionar los hechos, ofreciendo al resto del mundo una imagen degradada de nuestras tareas y de nuestros respectivos conflictos internos, sirviendo con obsecuencia las recomendaciones admonitorias del gobierno de Estados Unidos, por los no alineamientos económicos de nuestros gobiernos y sus “desobediencias“ políticas.

6. Pese a los límites y retrasos del Gobierno en aplicar políticas redistributivas de reforma social, reconocemos y destacamos su indiscutible responsabilidad y firmeza al plantear tales cuestiones en el centro de los debates, así como la acción manifiesta en el tema de las “retenciones“. Podemos y debemos aspirar a más y mejor, pero rechazamos no aceptar este paso adelante y esconder la cabeza como el avestruz para preservar una indiferencia culpable, una confusión de sentimientos o una defensa hipócrita de la derecha histórica y de cualquier nueva derecha.

7. Por todo ello, vemos la necesidad de insistir en la creación de un espacio político plural de debate que nos permita actuar colectivamente. Tanto en Argentina, como en París y otras partes del mundo, donde los argentinos están y cargan con las preocupaciones y los deseos de contribuir a la realización democrática del país. Un espacio de intercambio de ideas, tareas y proyectos, conque aspira a formas concretas de encuentro, de reflexión, organización y acción democrática con el Gobierno y con organizaciones populares para trabajar solidariamente, sin perder como espacio autonomía ni identidad propia. Un espacio signado por la urgencia de la coyuntura, la vocación por la política y la perseverante pregunta acerca de los modos contemporáneos de la emancipación.

Reunión de Argentinos en París
París, 22 de junio de 2008

miércoles, 18 de junio de 2008

COMUNICADO : Adherimos al acto de hoy en Plaza de Mayo

Reunión Argentinos por la Justicia Social, en el día de hoy, 18 de junio de 2008, ratificamos nuestro apoyo -plural e independiente- al gobierno constitucional de Cristina Fernández de Kirchner y adherimos al masivo acto programado para hoy en Plaza de Mayo, ciudad de Buenos Aires, Capital Federal de Argentina, en el que muchos millares de compatriotas se harán presentes para apoyar a un gobierno que afirmó que quiere mejorar la distribución de la riqueza para favorecer la justicia social. Reiteramos la importancia de apoyar explícitamente la legitimidad democrática indivisible emanada de las urnas en las últimas elecciones.

En París, 18 de junio de 2008

domingo, 25 de mayo de 2008

REUNION DE ARGENTINOS EN PARIS POR LA JUSTICIA SOCIAL

En Reunión de argentinos por la justicia social, adherimos a los términos de Carta Abierta, publicada el 15 de mayo próximo pasado, en Página 12, con 750 adhesiones que muy pronto fueron muchas más. Hemos tratado de resumir ese texto para facilitar encuentros y conversaciones con otros argentinos en el exterior, sensibles a cuanto sucede en el país. Por dichas razones y por encima de nuestros matices, mantenemos que toda intentona desestabilizadora de corte derechista nos hallará juntos para defender con firmeza al gobierno nacional -encabezado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner- elegido por sufragio universal y en funciones desde hace sólo seis meses.

París, 25 de mayo de 2008.

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He aquí nuestro resumen de la Carta Abierta:

1. La confrontación en torno al lock out agrario refleja apuestas conflictivas sobre el futuro del país. Se revelan pujas por la distribución del ingreso y contra la reforma de la estructura distibutiva, cuestionamientos por la intervención del Estado en la economía, deslegitimación de la soberanía política que emana del sufragio universal y del correspondiente ejercicio del gobierno, cortapisas al propósito de reducir la pobreza y propender a mejoras sustanciales de desarrollo humano, en un marco de justicia social.

2. En la situación se manifiesta la afinidad entre organizaciones patronales agrarias y los grandes medios de prensa y radiodifusión, reflejando intereses e ideologías que caracterizaron los períodos de la dictadura militar y de los gobiernos defensores del neoliberalismo económico, responsables de la deuda externa, los largos periodos de desempleo masivo y la pauperización de quienes dependen de su empleo, la entrega del patrimonio nacional, y la subordinación a políticas exteriores de potencias extranjeras (enumeración incompleta, pero indicativa, de las causas de la frustración nacional).

3. Con estos hechos, cuatro meses después de elegido el gobierno de Cristina Ferenández se pasó a vivir un clima destituyente. Esta atmósfera política, que trasciende el “tema del agro”, ha generado una gran inquietud compartida por diversas franjas de la sociedad que más allá de acuerdos y desacuerdos con el Gobierno consideran que, en los últimos años, se reabrieron los canales de lo político, no entendido desde las lógicas de la pura gestión y su expresión de saberes meramente tecnocráticos al servicio del mercado, sino como práctica social necesaria.

4. El movimiento de rechazo de las recetas neoliberales con las que el mercado estructuraba el Estado hasta fines de 2001 requería llegar a que el Estado reflejara ese rechazo y al debate de ideas acerca de modelos distintos de país, utilizando la relación entre política, Estado, democracia y conflicto como parte del ejercicio soberano de una sociedad que desea avanzar hacia horizontes de mayor justicia y equidad. Es también un debate por las herencias y las biografías económicas, sociales, culturales y militantes que valora la cuestión de la memoria articulada en la política de derechos humanos y que recorre todas las tensiones y conflictos de la experiencia histórica, indispensable para posicionarse ante cada uno de los problemas que hoy están en juego.

5. La prueba de fuerza empeñada por los dirigentes de las cuatro federaciones agrarias contra el gobierno por los temas de las retenciones destacó el papel de los grandes medios de comunicación -audiovisuales y gráficos- que forman opinión diariamente adulterando el cometido de informadores y auxiliares del pensamiento democrático libre, generando «el sentido» y las interpretaciones y definiendo « la verdad » sobre actores sociales y políticos, distorsionando lo que pasa, difundiendo el prejuicio y estimulado el racismo más vulgar, sin explicar, informar ni reflexionar con ponderación sobre los hechos a que aluden. Nutriendo así una despolitización de la opinión pública y el desprestigio del gobierno por su política democrática de intervención del Estado en la lucha de intereses sociales.

6. Hay una necesaria batalla cultural al respecto, una contienda desde las ciencias, la política, el arte, la información, la literatura, la acción social, los derechos humanos y los problemas de género, oponiendo a los poderes de la dominación y la uniformidad, la pluralidad de un espacio político intelectual, de comunicación consciente y de lúcidez de la argumentación democrática. Es la recuperación de la palabra crítica, abordando los conflictos nacionales y latinoamericanos, participando en la conformación de un nuevo y complejo sujeto político popular, tras las rupturas con el modelo neoliberal de país.

7. En América Latina, vemos la importancia de la reflexión crítica sobre las relaciones entre Estado, sociedad y mercado globalizado. Y también que los gobiernos latinoamericanos no asumen plenamente la tarea de esta época, que plantea urgencias de justicia, igualdad, democratización social y producción de nuevas formas simbólicas para expresar las transformaciones de hoy, enfrentando los peligros restauracionistas de lógica neoliberal hegemónica como fue la época de los años noventa. Es decisivo para nuestro país, el Brasil de Lula, la Bolivia de Evo Morales, el Ecuador de Correa, la Venezuela de Chávez, el Chile de Bachelet, donde es evidente el papel clave de la contienda cultural y las denuncias contra los medios de los grupos de mercado más concentrados, que jaquean a los gobiernos por sus no alineamientos económicos con las recetas hegemónicas y sus «desobediencias» políticas con respecto a lo que propone Estados Unidos.

8. Queremos encontrar alternativas emancipadoras en los lenguajes, en las formas de organización, en los modos de intervención en lo social desde el Estado y desde el llano, Una nueva época democrática, nacional y popular es una realidad de conflictos cotidianos, y precisa desplegar las voces en un vasto campo de lucha, confiar, alentar e interactuar, con la necesaria participación de los ciudadanos.

9. Cabe señalar los límites y retrasos del Gobierno en aplicar políticas redistributivas de reforma social. Pero al mismo tiempo reconocemos y destacamos su indiscutible responsabilidad y firmeza al plantear tales cuestiones redistributivas como núcleo de los debates y de la acción política desde el poder real que ejerce y conduce al país (no desde la mera teoría), situando tal tema como centro neurálgico del conflicto contra sectores concentrados del poder económico.

10. Por todo ello, constatamos la necesidad de creación de un espacio político plural de debate que nos reúna y nos permita actuar colectivamente. Experiencia que se instituye como espacio de intercambio de ideas, tareas y proyectos, que aspira a formas concretas de encuentro, de reflexión, organización y acción democrática con el Gobierno y con organizaciones populares para trabajar mancomunadamente, sin perder como espacio autonomía ni identidad propia. Un espacio signado por la urgencia de la coyuntura, la vocación por la política y la perseverante pregunta por los modos contemporáneos de la emancipación.